Nahuales - Los hombres de conocimiento

Danza de los Tecuanes de Olinala
Estado Guerrero, México.
(Foto: Chico Sánchez)
En Mesoamérica, el chamán o sacerdote, era conocido como el nahual. Según la tradición, los nahuales tenían la capacidad de transformarse en animales y penetrar con su alma el cuerpo de un animal o a los fenómenos naturales. Adoptando esas apariencias estos brujos realizaban sus acciones prodigiosas.

La palabra nahual deriva de Nawalli, de la raíz Na y Nau, que significan duplicar, fluir. En Maya la contracción Nak significa doble o proyección onírica.

Muchos pueblos realizaban danzas usando máscaras y disfraces representando a estos nahuales. El nahual adquiría los poderes y cualidades del animal en el que se transformaba.

A la derecha vemos a un danzante danzando la Danza de los Tecuanes durante las celebraciones de la Virgen de Guadalupe. Pocas personas conocen el origen prehispánico de estos rituales. El danzante baila con un mecate, una cuerda, considerado un objeto de poder.

El Popol Vuh o Libro del Consejo de los mayas quiché, describe a un rey nahual y dice: "…era extraordinario el rey Cucumatz; siete días se subía al Cielo y siete días se iba para Xibalbá y siete días se convertía en culebra, y realmente parecía culebra; y siete días se convertía en águila y era tigre…" En cuanto a las cualidades de estos nahuales, este libro dice: "Ellos sabían predecir si habría guerra, y todo les era manifiesto. Todo lo veían, si habría mortandad, o hambres, o pleitos, todo lo sabían."

Yahui baja del cielo y ofrece su corazón a ñuhu. 
Lámina 12 del Códice Selden. Cultura Mixteca.

En el Códice Selden, de la cultura mixteca, aparece la imagen de un personaje decorado con un disco solar que desciende del cielo y de su aliento salen sus yahuis o nahuales, una tortuga y un águila, con sus respectivos corazones, que van a ser ofrendados al bulto del ñuhu, señor de la tierra, en Jaltepec, Oaxaca.

Según una de las interpretaciones de las historias sagradas nahuas, Quetzalcóatl, la serpiente emplumada, se convirtió en una hormiga negra para entrar al cerro de los sustentos, el sitio donde se encontraban guardando el maíz, de igual manera podía tomar forma de serpiente, águila, tlacuache o jaguar. En la creación del Sol y la Luna, Xólotl, hermano de Quetzalcoatl, queriendo huir de su muerte, se transformó en maíz de dos cañas, maguey o mexólotl y en ajolote o axolotl.

En el libro de profecías conocido como Chilam Balam de Chumayel encontramos otra mención al nahual donde se menciona también a la tortuga:

-El viejo es la tortuga. La hierba es el cangrejo.
-Hijo, ahora ve a coger las piedras del fondo del monte. Son negras.
-La tortuga chamuscada.
-Hijo, ahora ve a traerme las piedras de la llanura y venerables brujos que se hacen dos a sí mismos.


Búho que podría representar al nahual.
 Sala Maya. Museo N. de Antropología
(Foto: Chico Sánchez)
Los ancianos que eran modestos, con facilidad de palabra y humildes tenían las cualidades para ser nahuales. Se decía que estos ancianos, que formaban un consejo para tomar decisiones importantes para la comunidad, nunca se reunían físicamente sino que lo hacían en espíritu. Para estas reuniones podían convertirse en animales, bolas de fuego, rayos, viento o nubes.

El nahual sólo tendría poder de transformación durante la noche. Se creía que podían volar y por eso podían ver más claro y más lejos. Eso hace que en algunas ocasiones se les relacionara con los búhos. Además, estos sabios conocían el mundo de los sueños.

Hemos de considerar entonces que, nahual es el nombre que recibe un individuo conocedor, sabio, reverenciado y con poderes sobrenaturales para proteger a los demás.


La manera en que se formaba la alianza del nahual con su animal totémico era: "...el indio se dirigía a un sitio muy retirado, y allí apelaba a los arroyos, montañas y árboles a su alrededor. Estando dormido o semidormido, podía ver a uno de estos animales mencionados, quien le decía: Tal dia ve de caceria, y el primer animal o ave que veas, será mi forma, y permaneceré contigo como tu compañero y Nagual, para siempre. Así, su amistad quedaba sellada con tanta fuerza que, si uno moría, también lo hacía el otro; y sin un Nagual, los nativos pensaban que nadie podía volverse rico o poderoso."
 
Danza de los queztales. 
Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe.
(Foto: Chico Sánchez)
Los quetzales, aves sagradas para muchos pueblos mesoamericanos, aparecen en varias historias sobre  nahuales, en una de ellas Tecum Uman, mago quiché, durante la batalla contra los soldados de Pedro de Alvarado se transformó en quetzal, y voló encima de sus ejércitos dando órdenes y coraje a sus combatientes.

Hoy, en la tradición, simbólicamente, el nahual se convierte en Quetzal durante las celebraciones de algunas comunidades.

En Europa encontramos muchas similitudes con los nahuales. Los druidas celtas, por ejemplo, podían transformarse en animales y tomar la apariencia que desearan. Predecían el futuro y conocían el mundo de los sueños experimentando su muerte mientras dormían para renacer al despertar. Los brujos-chamanes de la prehistoria, de los cuales los druidas heredaron gran parte de su sabiduría, predecían el futuro y también tenían la capacidad de desdoblarse.

Las mujeres druidas celtas eran las guardianas del fuego sagrado y dominaban la magia sobre los elementos. Se creía que tenían el poder de alterar el ritmo de las aguas con sus cantos, transformarse en animales y curar enfermedades.

En Siberia, el chamán, por medio de la locura, provocaba la disolución de su ser profano y renacía a una nueva personalidad, padeciendo la muerte y resurreción mística. Aquellos que lograban dominar la muerte, como los chamanes y druidas, exploraban el mundo del más allá y regresaban.

Desafortunadamente los nahuales mesoamericanos actualmente están a punto de desaparecer.  Tras la conquista de América, con los europeos llegaron la superstición y la persecución religiosa. La iglesia católica y su inquisición, ambas sumergidas en su época oscura, se basaron en su superstición para crear una imagen falsa del nahual en la que se le describía como una especie de demonio perverso. Esa imagen negativa del nahual persiste hasta hoy día. Esperamos que este artículo sirva para hacer un poco de justicia al verdadero nahual: un ser ligado a la naturaleza, respetuoso del mundo animal y heredero de la sabiduría de sus antepasados.

Fuentes:
- Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH)
- Popol Vuh. Versión de Agustín Estrada Monroy. Ed. Editores Mexicanos Unidos.
- Chilam Balam de Chumayel. Traducción: Antonio Mediz Bolio. Ed. Dante.
- Historia apologética general de todas las indias y especial de la provincia de Sn. Vicente Ferrer de Chiapas y Guatemala.
- Historia de las Cosas de la Nueva España. Fray Bernardino de Sahagún. Ed. Porrúa.
- Fauna Mexica: Naturaleza y Simbolismo.
Aut. Miguel Ángel Nicolás Careta. Ed. Leiden.
- Los misterios de los Celtas. Aut. Stefano Mayorca. Ed. De Vecci.


 
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