El Sexo IV. Matrimonio

Unión de pareja mesoamericana. Sala de Oaxaca. Museo de Antropología de México
Unión de pareja mesoamericana.
Sala de Oaxaca. Museo de
Antropología de México
En la cuarta parte de estos textos sobre el sexo y la sexualidad vamos a escribir sobre la unión de pareja o matrimonio en algunas culturas antiguas del mundo.

El matrimonio, instituido como base de la sociedad desde la antiguedad, está siendo protagonista de una gran controversia. En los países occidentales se están realizando muchos divorcios y las personas comienzan a vivir en pareja sin celebrar ningún ritual religioso o civil.

Para comenzar, vamos a analizar las palabras que se usan para definir, en latín, la unión de la pareja, las cuales son matrimonium, conjugium y consortium.

La palabra matrimonio podría proceder de matrem muniens, o sea, lo que provee la madre; matrem munens entendido como el compromiso que adquiere la mujer con el esposo; también podría proceder de matre nato, o sea, dar vida y matrem unions o unión de pareja.

En latín, la palabra conjugium define una unión ordenada, mutua y recíproca para la realización de una tarea común; de dicho término procede la palabra cónyuges. Y finalmente, de la palabra consortium o comunidad proviene la definición de consorte.

Desde la antiguedad existen dos sistemas matrimoniales principales: la endogamia y la exogamia, las cuales se definían por el grado de parentesco, la posición económica o a la raza. Los matrimonios endogámicos se efectúan dentro del grupo de parientes; y los exogámicos, entre grupos o tribus donde no hay ningún grado de consanguinidad.

En el siglo IV después de Cristo, San Agustín, elaboró una doctrina recomendando no casarse con parientes próximos porque limitaba los lazos sociales del clan e impedía un intercambio social más amplio.

El matrimonio, instituido como base de la sociedad desde la antiguedad, está siendo protagonista de una gran controversia. En los paises occidentales se están realizándo muchos divorcios y las personas comienzan a vivir en pareja sin celebrar un ritual religioso o civil.
El matrimonio, instituido como base de la sociedad
desde la antiguedad, está siendo protagonista de una
gran controversia. En los países occidentales se están
realizando muchos divorcios y las personas comienzan
a vivir en pareja sin celebrar un ritual religioso o civil.
En tiempos de Carlomagno se distinguía claramente el concubinato del matrimonio. En este, el marido al día siguiente de la noche de bodas, le ofrecía a la mujer un regalo públicamente. Se cree que esta práctica derivó en la dote, el pago que hacía la novia a la familia del novio.

En algunas sociedades, la dote fue la causa del establecimiento de los matrimonios endogámicos, porque de esta forma el patrimonio permanecía dentro de la misma familia.

Por su parte, la iglesia fomentaba los matrimonios exogámicos con el objeto de ampliar lazos sociales. Esta situación creó confusión porque la dote significaba el sostén terrenal de la familia. La existencia de la dote estimulaba los matrimonios arreglados por conveniencia para mantener la heredad en las mismas familias. También se usaban los matrimonios para hacer alianzas políticas o evitar guerras.

La prostitución y el concubinato no eran condenados por la realización del acto sexual sino por ir en contra de la familia. El matrimonio se convirtió con la dote en una forma legal diferente de la prostitución.
Al otro lado del mundo, en los rituales mayas de transición a la pubertad, cuando las niñas cumplian trece años las llevaban a una cueva para quitarle la concha que cubría su parte íntima y pendía con un hilo, entonces la madre cortaba el hilo, le quitaban la concha y le ponían una faldilla. Después de que reglaba ya estaba lista para casarse. Hasta no hace mucho estas ceremonias se celebraban en muchas partes de Mesoamérica. En la cueva de Aktún Usil en Yucatán, México, se han encontrado esculturas en forma de falo y de vagina que se usaban en los rituales de unión de parejas.
Al otro lado del mundo, en los rituales mayas de transición a la pubertad, cuando las niñas cumplían trece años las llevaban a una cueva para quitarle la concha que cubría su parte íntima y pendía con un hilo, entonces la madre cortaba el hilo, le quitaban la concha y le ponían una faldilla. Después de que reglaba ya estaba lista para casarse. Hasta no hace mucho estas ceremonias se celebraban en muchas partes de Mesoamérica. En la cueva de Aktún Usil en Yucatán, México, se han encontrado esculturas en forma de falo y de vagina que se usaban en los rituales de unión de parejas.
Se castigaba la homosexualidad no por su práctica sino porque las personas debían cumplir con la obligación de casarse y procrear, trayendo nuevos miembros a la comunidad que ayudaban en el trabajo o eran soldados para la guerra. El lesbianismo era mucho más tolerado porque se consideraba casi inevitable para mujeres que vivían juntas y recluidas en el harem.

Algunas religiones, como la católica, comenzaron a practicar el celibato, prohibiendo a sus integrantes casarse. Se dice que la práctica se inició para evitar que los religiosos cayeran en pecado al tener sexo.
Un objeto moderno en forma de pene usado para  la masturbación abandonado en la calle. En la  Biblia se exhortaba a crecer y multiplicarse,  siendo el sexo reproductivo una obligación y el  sexo sin hijos una ofensa o una maldición.  Se condenaban la prostitución, la homosexualidad  y la masturbación no porque estuvieran mal,  sino porque no cumplian el mandato divino de  procrear y traer nuevos miembros a la comunidad,  los cuales se necesitaban como mano de obra  o para las contínuas guerras
Un objeto moderno en forma de pene usado para
la masturbación abandonado en la calle. En la
Biblia se exhortaba a crecer y multiplicarse,
siendo el sexo reproductivo una obligación y el
sexo sin hijos una ofensa o una maldición.
Se condenaban la prostitución, la homosexualidad
y la masturbación no porque estuvieran mal,
sino porque no cumplian el mandato divino de
procrear y traer nuevos miembros a la comunidad,
los cuales se necesitaban como mano de obra
o para las continuas guerras.
Sin embargo, otras fuentes afirman que el celibato fue creado para evitar que los hijos de los religiosos reclamaran herencias a la iglesia. Obligando a la soltería, la iglesia mantenía sus posesiones y además heredaba sus bienes a la organización.

En el Nuevo Testamento, en el evangelio de San Juan, se describe a Jesús salvando a una mujer que va a ser lapidada por cometer adulterio. El texto dice: (8:3 a 8:7) Entonces los escribas y los fariseos le trajeron una mujer sorprendida en adulterio; y poniéndola en medio le dijeron: maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo de adulterio y en la ley nos mandó Moisés a apedrear a tales mujeres. Tú, pues, ¿qué dices?. Mas esto decían tentándole para poder acusarle. Pero Jesús, inclinado en el suelo, escribía en la tierra con el dedo. Y como insistieran en preguntarle se enderezó y les dijo: El que de ustedes esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella.

La orden de apedrear a los adúlteros hasta la muerte fue dictada por Moisés en el Levítico, uno de los libros del Antiguo Testamento, el texto dice así: (20:10) Si un hombre cometiere adulterio con la mujer de su prójimo, el adúltero y la adúltera indefectiblemente serán muertos.

Actualmente en muchos países se sigue cumpliendo esta ley. El fanatismo religioso ha llevado este mandato al extremo de forma injusta haciendo que las principales víctimas sean las mujeres. En algunas sociedades se apedrea a la mujer que ha sido violada excluyendo al hombre de la culpa.

Hacia el 1300 AC se difundió el decálogo de Moisés, con los mandamientos no fornicarás, o no desearás a la mujer de tu prójimo. El rey Salomón siglos después, tenía 700 parejas estables además de innumerables amantes. En el judaísmo, el matrimonio tenía como finalidad la descendencia. En la cultura egipcia el incesto estaba permitido y la circuncisión tenía carácter ritual en la adolescencia.
En el Códice Nuttall están representadas algunas escenas de una boda de los mixtecos de Oaxaca, México. Así en una de las escenas se observa a una pareja, la mujer llamada 3 Pedernal y el hombre 12 Viento, recibiendo un temazcal antes del casamiento. El cuerpo del hombre está pintado de negro y la mujer va desnuda luciendo un pectoral. Dos mujeres, 10 Casa (Izquierda) y 6 Pedernal (Derecha) echan agua sobre ellos.
En el Códice Nuttall están representadas
algunas escenas de una boda de los
mixtecos de Oaxaca, México. Así en una
de las escenas se observa a una pareja,
la mujer llamada 3 Pedernal y el hombre
12 Viento, recibiendo un temazcal antes
del casamiento. El cuerpo del hombre
está pintado de negro y la mujer va
desnuda luciendo un pectoral. Dos
mujeres, 10 Casa (Izquierda) y 6 Pedernal
(Derecha) echan agua sobre ellos.

En Grecia se toleraba la homosexualidad masculina entre adultos y adolescentes dentro de un contexto educativo. En Atenas sólo las hetairas (prostitutas) podían andar solas. En la Edad Media, la iglesia impuso el matrimonio monógamo y declaró el instinto sexual como pecado demoníaco.

San Agustín, denominado padre de la iglesia católica, afirmaba que nada hacía descender la mente viril de las alturas a tal grado, como las caricias de una mujer y se sentía culpable de su experiencia sexual pasada. Para él, la sexualidad y la procreación eran inseparables y sostenía que "el deseo sexual es una tendencia animal, pero podría ser justificada y orientada hacia el bien, siempre y cuando el acto sexual tuviera como finalidad la procreación".

Con la Biblia se exhortaba a crecer y multiplicarse, siendo el sexo reproductivo una obligación y el sexo sin hijos una ofensa o una maldición. Se condenaban así la prostitución, la homosexualidad y la masturbación. No porque estuvieran mal, sino porque no cumplian el mandato divino de procrear y traer nuevos miembros a la comunidad, los cuales se necesitaban como mano de obra o para las continuas guerras.

Con los siglos, del matriarcado se cambió a una sociedad patriarcal. Eva, una diosa de la fertilidad, era acusada por los teólogos de condenar a la humanidad a la muerte y el mal. Con la instauración del patriarcado, los grupos de poder político quedaron limitados a hombres. Aun hoy, algunos judíos ortodoxos agradecen a dios no haber nacido mujeres y se les segrega en el muro de las lamentaciones.

En este mismo códice aparece después la misma pareja cubierta por una manta y en la parte superior unos personajes les llevan ofrendas, como por ejemplo el uso para el telar de cintura, flechas, plantas y otros objetos.
En este mismo códice aparece después
la misma pareja cubierta por una manta
y en la parte superior unos personajes
les llevan ofrendas, como por ejemplo
el uso para el telar de cintura, flechas,
plantas y otros objetos.
Esta dominación patriarcal puede rastrearse hasta los Indoeuropeos quienes modelaron los roles masculino y femenino de la Europa moderna. Se trataba de ganaderos y guerreros, con una economía basada en la fuerza, la dominación, la violencia y el machismo. Las mujeres eran casi esclavas, marginadas de la educación, el poder público y estaban sujetas a ritos de violación sexual.

El Papa León VII murió fornicando con una mujer adúltera en el año 939, el Papa Clemente II en 1046 cobraba impuestos a las prostitutas después de muertas las cuales tenía que ceder la mitad de su herencia a la iglesia; y el Papa Juan XII fue asesinado en 1334 a manos de un marido celoso que lo encontró con su mujer.

El primer cinturón de castidad europeo data del siglo XII y protegía la castidad de la mujer. Un tratado cristiano medieval recomendaba para combatir la lujuria darse latigazos hasta sangrar, meter un dedo en agua hirviendo o caminar desnudo por un campo de ortigas.

Por otro lado, en China, para el confucianismo la razón principal del matrimonio era la de procrear. Estaba permitida la poligamia que garantizaba mayor descendencia. La mujer era subordinada y sometida al hombre. Se valoraba como mayor virtud su discreción y se le pedía recato. Una mujer civilizada y respetable debía permanecer recluida, apartada de cualquier educación y si era viuda debía permanecer casta y no volverse a casar.

En lo que se refiere a la masturbación, estaba vedada para el hombre, debido a la pérdida del semen que implicaba. La masturbación femenina, en cambio, parece que era estimulada, como lo insinúan la cantidad de objetos producidos para este fin.

En la pieza se ven cuatro parejas sentadas  en una posición parecida a las de las  uniones mesoamericanas. Lo interesante  de este relieve es que la mayoría de las  criaturas son antropomorfas y el humano  que aparece en la imagen, abajo a la derecha,  hace una ofrenda a una criatura con apariencia  fantástica. Esto nos lleva al principio de todas  las mitologías antiguas donde se habla de las  uniones entre humanos y dioses, muchas  veces representados por animales.
En la pieza se ven cuatro parejas sentadas
en una posición parecida a las de las
uniones mesoamericanas. Lo interesante
de este relieve es que la mayoría de las
criaturas son antropomorfas y el humano
que aparece en la imagen, abajo a la derecha,
hace una ofrenda a una criatura con apariencia
fantástica. Esto nos lleva al principio de todas
las mitologías antiguas donde se habla de las
uniones entre humanos y dioses, muchas
veces representados por animales.
Al otro lado del mundo, en los rituales mayas de transición a la pubertad, cuando las niñas cumplian trece años las llevaban a una cueva para quitarle la concha que cubría su parte íntima y pendía con un hilo, entonces la madre cortaba el hilo, le quitaban la concha y le ponían una faldilla. Después de que reglaba ya estaba lista para casarse.

Hasta no hace mucho estas ceremonias se celebraban en muchas partes de Mesoamérica. En la cueva de Aktún Usil en Yucatán, México, se han encontrado esculturas en forma de falo y de vagina que se usaban en los rituales de unión de parejas.

Los mexicas usaban la "marmaja", marcasita (sulfuro de hierro), para elaborar una tinta negra y resplandeciente que empleaban como aceite facial, pintar cerámica, papel y cierto tipo de sandalias. Lo aplicaban en el rostro a las imágenes de las deidades femeninas, a las novias en su casamiento y a las sacerdotisas del culto de Chicomecóatl, diosa de la agricultura. La ofrenda que se daba en las bodas por los mexicas consistía en un guajolote (pavo) vivo o herbido.

En el Códice Nuttall están representadas algunas escenas de una boda de los mixtecos de Oaxaca, México. Así en una de las escenas se observa a una pareja, la mujer llamada 3 Pedernal y el hombre 12 Viento, recibiendo un temazcal antes del casamiento. El cuerpo del hombre está pintado de negro y la mujer va desnuda luciendo un pectoral. Dos mujeres, 10 Casa (Izquierda) y 6 Pedernal (Derecha) echan agua sobre ellos.

En este mismo códice aparece después la misma pareja cubierta por una manta y en la parte superior unos personajes les llevan ofrendas, como por ejemplo el uso para el telar de cintura, flechas, plantas y otros objetos.

Vamos a terminar hablando de un hueso tallado maya que se encuentra en el Museo Nacional de Antropología de México. En la pieza se ven cuatro parejas sentadas en una posición similar a las de las uniones mesoamericanas.

Lo interesante de este relieve es que la mayoría de las criaturas son antropomorfas y el humano que aparece en la imagen, abajo a la derecha, hace una ofrenda a una criatura con apariencia fantástica. Esto nos lleva al principio de todas las mitologías antiguas donde se habla de las uniones entre humanos y dioses, muchas veces representados por animales.



Mam / Ajaw: Tiempo largo, coyunturas y resiliencia en las sociedades mayas actuales. Aut. Alain Breton
La Señora de Chalma. Aut. Leonardo López Luján y Laura Filloy Nadal
Historia y cultura de las religiones. Aut. Benito josé Martinez Gomez
Gran Mitología Egipcia. Aut. Elisa Castel
Tlahtolnechikolli. Diccionario Nawatl moderno
Zeus, Hera y el Matrimonio Sagrado. Aut. José Carlos Bermejo Barrera
El concepto del matrimonio. Aut. José de Jesús López Monroy. UNAM
Orígenes del matrimonio y de la familia moderno. Aut. Roswitha Hipp T.
Prostitución y matrimonio en Roma: ¿Uniones de hecho o de derecho? Aut. Carmen Herreros González y Maria del Carmen Santapau Pastor.
Si las putas hablásemos se derrumbaría la institución idílica del matrimonio. Entrevista Montse Neira
Mitología egipcia. Mariana Enríquez. Ed. Gradfico
El celibato, la soledad y al autonomía personal. Elisabeth Jelin. Colmex

El Sexo III. Sexualidad

El sexo es una de las manifestaciónes humanas que más polémica y división de opiniones produce en la sociedad. Mientras que la práctica del sexo ha sido marginada o perseguida por muchas culturas, en otras la sexualidad fue vista como un acto natural y como una actividad muy importante. Algunas religiones, especialmente las de origen judío, han sido las que más la han perseguido.
Esculturas en barro de Tlatilco en la capital de México.
Observamos en la foto los dos lados de la figura.
El sexo es una de las manifestaciónes humanas que más polémica y división de opiniones produce en la sociedad. Mientras que la práctica del sexo ha sido marginada o perseguida por muchas culturas, en otras la sexualidad fue vista como un acto natural y como una actividad muy importante. Algunas religiones, especialmente las de origen judío, han sido las que más la han perseguido.

El orígen de la palabra sexo podría darnos una pista del por qué esta división. La hipótesis sería que, aunque fuera de forma anecdótica, la palabra sexo provendría de la expresión secare, que significa cortar, separar o dividir. De forma similar al significado de esta palabra, el mundo está dividido entre los que ven la sexualidad como una oportunidad para su desarrollo personal y los que la condenan como una actividad inmoral. A continuación, brevemente, vamos a dar un repaso por este fascinante y a la vez polémico tema de la sexualidad.

La culminación del acto sexual es el orgasmo, palabra que proviente del latin orgasmus y esta a su vez del griego orgasmós que significa cólera o excitación. Según algunos expertos, la salud mental de las personas depende de su capacidad para tener orgasmos, la ausencia de estos provoca enfermedades emocionales y para su curación es esencial disfrutar plenamente del sexo y por lo tanto recuperar la capacidad natural para amar.

El orígen de la palabra sexo podría darnos una pista del por qué esta división. La hipótesis sería que, aunque fuera de forma anecdótica, la palabra sexo provendría de la expresión secare, que significa cortar, separar o dividir. De forma similar al significado de esta palabra, el mundo está dividido entre los que ven la sexualidad como una oportunidad para su desarrollo personal y los que la condenan como una actividad inmoral. A continuación, brevemente, vamos a dar un repaso por este fascinante y a la vez polémico tema de la sexualidad.
Vasija de la cultura Mochica peruana donde se muestra
a una pareja realizando el acto sexual.
Muchas de las enfermedades psíquicas provienen de la represión de la sexualidad. Nuestra civilización, mecanizada y autoritaria basada en las prohibiciones, ha incapacitado al ser humano para poder actuar libre e independientemente con respecto al sexo. Las energías vitales de los seres humanos necesitarían regularse naturalmente, sin la necesidad del deber o de la moralidad compulsiva.

Nuestra sociedad educa inculcando un temor a vivir con libertad y al sexo libre. La participación consciente y responsable del individuo ha sido sustituida por el control represivo de las instituciones. Las normas morales crean miedo a sentir placer y a vivir una vida independiente.

El ser humano moderno crea una armadura contra su propia naturaleza sexual que produce aislamiento, necesidad de autoridad, miedo a la responsabilidad, pobreza sexual y enfermedades psicológicas. El miedo y la impotencia de las masas ha favorecido un gran aumento de la violencia en la sociedad.

Mientras que una gran parte de la sociedad actual concibe el sexo como inmoral, muchas culturas de la antigüedad, algunas vivas, consideran el sexo como una actividad natural y sagrada.

Por ejemplo, en la civilización Sumeria de hace cinco mil años, la unión sexual era vista como símbolo de creatividad y fertilidad. El acto sexual era más transcendente que la simple necesidad de procrear y un medio para el desarrollo espiritual. Por esto, Innana, la diosa del amor, estaba considerada como una gran prostituta.

San Agustín, el denominado padre de la iglesia católica, afirmaba que nada hacía descender la mente viril de las alturas a tal grado, como las caricias de una mujer y se sentía culpable de su experiencia sexual pasada. Para él, la sexualidad y la procreación eran inseparables y sostenía que "el deseo sexual es una tendencia animal, pero podría ser justificada y orientada hacia el bien, siempre y cuando el acto sexual tuviera como finalidad la procreación".      Con la Biblia se exhortaba a crecer y multiplicarse, siendo el sexo reproductivo una obligación y el sexo sin hijos una ofensa o una maldición. Se condenaba así la prostitución, la homosexualidad y la masturbación. No porque estuvieran mal como actividades, sino porque no cumplian el mandato divino de procrear y traer nuevos miembros a la comunidad, los cuales se necesitaban como mano de obra o para las contínuas guerras.
El Pensador masturbandose en la glesia de
San Martin de Elines en Cantabria, España.
(Cortesía www.romanicodigital.com)
En los templos dedicados a esta diosa se practicaba la prostitución sagrada o hieroduleia, un rito sexual en donde las mujeres, frecuentemente vírgenes, se ofrecían a los extranjeros. Se dice que esta diosa decretó que las vírgenes babilónicas sirvieran en su templo y que al menos una vez en su vida debían tener relaciones con extranjeros. Las escrituras hebreas mencionan la actividad de hieroduleia, tanto masculinas (qodesh) como femeninas (quedusheah) incluso en el templo de Jerusalem.

Al otro lado del mundo, en América,  Bartolomé de las Casas, menciona que los jóvenes de las clases altas nahuas tenían concubinas llamadas tlacatcauili y era un estilo de vida aceptado. Como lo hacían otros grupos sociales, las prostitutas veneraban a su propia diosa: Xochiquetzal, la venus nahua como la calificó Bernardino de Sahagún. Otra diosa Tlazoltéotl también era muy importante para las prostitutas, aunque Xochiquetzal era la diosa principal del amor.

Durante las festividades en honor de esta diosa, las prostitutas hacían sacrificios y le llevaban ofrendas. Es más, aquellas que nacían el quinto día del mes, que era el día de Xochiquetzal y de Tlazoltéotl estaban destinadas a convertirse en prostitutas.

En el Códice Florentino se dan otros detalles como el uso de la hierba poyomatli para intensificar el deseo sexual. Según algunos cronistas esta planta tenía flores aromáticas con propiedades alucinógenas. El Florentino sostiene que la prostituta consumía también hongos alucinogenos. Este hábito se extendía en ciertos círculos y se refiere al uso del teonanacatl, " el hongo de los dioses". La misma fuente expresa que la prostitua tomaba constantemente pulque, el vino nativo. Además, en esta fuente se da otra descripción de la prostituta que se refiere a la auiani "la que huele bien, la que hace feliz a la gente".

Al principio de la producción agrícola, el hombre preparaba la tierra y la mujer sembraba la semilla. Por eso en Mesoamérica, el varón utilizaba simbólicamente la coa (como su miembro viril) para preparar la tierra y la mujer depositaba la semilla.

Al principio de la producción agrícola, el hombre preparaba la tierra y la mujer sembraba la semilla. Por eso en Mesoamérica, el varón utilizaba simbólicamente la coa (como su miembro viril) para preparar la tierra y la mujer depositaba la semilla.
Falos en la ciudad maya de Uxmal, Yucatán, México
También hay indicios de que los mayas tenían objetos sexuales de madera, usados como consoladores y nombrados pudorosamente en un reporte arqueológico como efigie fálica. En el cenote de Chichén Iztá se encontró un consolador de madera que estaba en las capas más hondas.

Para los mayas, ka significa cópula, o la muy difundida palabra maya tsay, que significa unión pegajosa, del maya yucateco. En la cultura maya se han encontrado imágenes relativas a la homosexualidad, como por ejemplo la de la cueva Naj Tunich, en Guatemala, donde tienen sexo un joven y un viejo.

En la India, el mundo entero es considerado producto de un movimiento rítmico y perpetuo donde el sexo es acción, juego y lucha. En el hinduismo existen prostitutas sagradas que se llaman devadasis "sirvientas de los dioses" y "esposas del dios", por lo que no pueden casarse y son dedicadas a la diosa Yellama desde que tienen ocho años aproximadamente.

En el Kama Sutra los sinónimos de "orgasmo" son: placer, deleite, amor, satisfacción, pasión, eyacular, cumplir. Los sinónimos de "hacer el amor" son: relación sexual, unión, tabú, acostarse, éxtasis.

Según este libro, en sus leyes del harem, los maridos de cada una de las mujeres tenían que satisfacerlas o bien cada uno por separado o todos a la vez. Uno la sostenía, otro se ocupaba de la cara, otro de la vagina y otro de la parte media de su cuerpo. Así debían hacerlo por turnos y variando. El mismo planteamiento valía también para la prostituta tomada por un grupo de hombres. Entre los habitantes del Sur era bien vista también la unión baja, anal.

Una cerámica mochica de una pareja teniendo relaciones  sexuales con su hijo al lado expuesta en el museo Mali  de Lima, Perú. Amplía la imagen para ver los detalles.
Una cerámica mochica de una pareja teniendo relaciones
sexuales con su hijo al lado expuesta en el museo Mali
de Lima, Perú. Amplía la imagen para ver los detalles.
Este libro que incluye gran cantidad de posturas y técnicas para tener relaciones sexuales también incluye mecanismos artificiales. Estos han de ser de oro, plata, cobre, hierro, marfil, cuerno de búfalo, estaño o plomo, suaves, con un efecto refrescante o violentos. Para Vatsyayana, autor del Kama Sutra, estos objeros podrían ser de madera o como a uno más le gustara.

Las cortesanas de los antiguos hindúes, llamadas vesyas, constituían un elemento muy importante en la sociedad. Estas mujeres recibían una preparación cultural superior a la que recibían las mujeres destinadas a ser madres de familia y se les permitía alternar con la sociedad varonil. A cambio de este privilegio social perdían la buena fama.

Los distintos tipos de amante masculino, en relación con el órgano sexual, eran liebre, toro y caballo. La amante, por el contrario, podía ser cierva, yegua o mujer elefante.

También en la India, en el Mahabharata podemos leer: En aquel mismo bosque vivían un rishi y su esposa. Estaban muy enamorados el uno del otro y deseaban disfrutar de los placeres del amor sin ninguna restricción. Dado que sólo los animales viven en esa conciencia sin ninguna otra alternativa, el rishi y su esposa se convirtieron en una pareja de ciervos y siempre estaban juntos.

En América también se encuentran historias que mencionan el sexo con animales, por ejemplo, en una historia andina de Perú se habla de un hombre sodomizado por un puma, gozando de la relación con el animal.

En el tantrismo, una de las tendencias del hinduismo moderno, se realizan rituales para despertar las fuerzas latentes en el organismo humano y alcanzar el punto máximo de gozo y unidad. Estos actos simbólicos producen alteraciones de la conciencia convirtiendose en la manifestación de ese poder.

También en el continente asiático, en la antigua China, la sexualidad era considerada una actividad natural. En su tradición no existe el pecado original y por lo tanto el sexo no está acompañado de un sentimiento de culpabilidad.

También en Grecia, los símbolos fálicos mantuvieron especial relación con la vida de ultratumba, tal y como acreditan los cultos eleusinos y dionisiacos. Este íntimo vínculo entre la sexualidad y el mundo subterraneo encuentra una de sus manifestaciones en la parafernalia que rodea la figura de Dionisos. Esta deidad ofertaba a sus fieles valores tales como la inmortalidad, la prosperidad o la fecundidad de la tierra. A cambio, el culto requerido por el dios, se hallaba abundantemente provisto de ritos orgiasticos, como parte integrante de sus ceremonias religiosas.  Los romanos usaban amuletos en forma de penes como protección contra las enfermedades. Y por otro lado tenían un carácter de talismán de la buena suerte. El falo estaba asociado al poder fecundante de la naturaleza, como tal era venerado en la personificación del dios Fascinum, divinidad esta entre cuyas atribuciones destacan las de hacer frente al fascinum o "mal de ojo", producir la germinacion de las plantas secas y favorecer el alumbramiento de las hembras esteriles.
Los romanos usaban amuletos en forma de penes como
protección contra las  enfermedades, como talismanes
de la buena suerte y como protectores contra el mal
de ojo o fascinum. Miniaturas expuestas en el
Museo Histórico Municipal de Villamartín.
Existieron en la China antigua los llamados libros de alcoba que circularon libremente hasta la dinastía Song (960-1279 AC); novelas y cuentos eróticos o semipornográficos. Existían ilustraciones eróticas con textos de la tradicion taoista y libros moralistas religiosos donde se establecían normas sobre las prácticas sexuales.


Para los taoistas el fin del acto sexual era garantizar salud y larga vida a los miembros de la pareja. El hombre no debía derramar el semen y perder lo que constituye su esencia vital por eso se desarrolló una técnica que permitiera al hombre satisfacer a la mujer sin llegar a la eyaculación. Según la creencia popular, el semen retenido, volvía a su lugar de origen, el cerebro y era fuente de energía y vigor.

Mientras que la masturbación estaba vedada para el hombre, la femenina llegó a ser común. Como se practicaba la poligamia en las clases altas, el hombre estaba casado con muchas mujeres a las que no podía satisfacer plenamente, para esto se fabricaron una gran cantidad de objetos para la masturbación femenina.

Con la aparición del Confucianismo, la tradición fundada por Confucio (551-479), la sociedad primitiva china liberada sexualmente fue poco a poco transformandose en una sociedad puritana. La sexualidad pasó a ser controlada y se comenzaron a censurar tanto los textos como las prácticas sexuales.

El confucianismo, como el catolicismo en Roma, avalaba a la familia y al matrimonio, pero no a la actividad sexual como fuente de gozo y felicidad. Se restringieron las libertades sexuales y la poligamia se siguió permitiendo para garantizar mayor descendencia. En la mujer se valoraban la virtud, la discrección, la tolerancia y el recato.

La mujer en la China de Confucio, cuyo destino era el matrimonio, para ser civilizada y respetable debía permanecer recluida; se le apartaba de cualquier educación práctica; y si era viuda debía permanecer casta y no volverse a casar. En la cumbre del puritanismo se llegó a obligar a la viuda a suicidarse cuando el marido moría.

A mediados del siglo XVII, se habían acabado en China por completo las novelas eróticas y se producían muy pocas pinturas con temas sexuales. En el apogeo del puritanismo de la dinastía Qing (del siglo XVII al XX), el sexo se vuelve algo totalmente privado y se destruyen muchos textos de tema sexual considerados como inmorales. Gran parte de la literatura erótica se conservó gracias a las copias que existían en Japón.

Entre los griegos antiguos, el criterio de tres coitos seguidos marcaba el haber llegado a la juventud. El hedonismo grecorromano aceptaba parcialmente la homosexualidad, la bisexualidad y el aborto; la etimología de fornicación, derivaba del acto de las trabajadoras sexuales romanas bajo los arcos de puentes (fornos) y acueductos.

También hay indicios de que los mayas tenían objetos sexuales de madera, usados como consoladores y nombrados pudorosamente en un reporte arqueológico como efigie fálica. En el cenote de Chichén Iztá se encontró un consolador de madera que estaba en las capas más hondas.  Para los mayas, ka significa cópula, o la muy difundida palabra maya tsay, que significa unión pegajosa, del maya yucateco. En la cultura maya se han encontrado imágenes relativas a la homosexualidad, como por ejemplo la de la cueva Naj Tunich, en Guatemala, donde tienen sexo un joven y un viejo.
Orgía hetero y homosexual en una escultura de Tlatilco,
cultura mesoamericana del valle de México.
También en Grecia, los símbolos fálicos mantuvieron especial relación con la vida de ultratumba, tal y como acreditan los cultos eleusinos y dionisiacos. Este íntimo vínculo entre la sexualidad y el mundo subterraneo encuentra una de sus manifestaciones en la parafernalia que rodea la figura de Dionisos. Esta deidad ofertaba a sus fieles valores tales como la inmortalidad, la prosperidad o la fecundidad de la tierra. A cambio, el culto requerido por el dios, se hallaba abundantemente provisto de ritos orgiasticos, como parte integrante de sus ceremonias religiosas.

Los romanos usaban amuletos en forma de penes como protección contra las enfermedades. Y por otro lado tenían un carácter de talismán de la buena suerte. El falo estaba asociado al poder fecundante de la naturaleza, como tal era venerado en la personificación del dios Fascinum, divinidad esta entre cuyas atribuciones destacan las de hacer frente al fascinum o "mal de ojo", producir la germinacion de las plantas secas y favorecer el alumbramiento de las hembras esteriles.

También para proteger de peligros a los lugares. Se colocaban figuraciones fálicas en puntos tales como las esquinas, los balcones, las puertas, las termas o las murallas de algunas ciudades.

Uno de los libros más importantes que provocará la condena y represión del sexo en occidente es el Antiguo Testamento. En este libro se pueden encontrar algunos textos que parecen tener contenido sexual. Por ejemplo en Cantares 7(6-9) atribuido al rey Salomón, encontramos una de las descripciones más cercanas a la sensualidad, en ella describe el esposo a la esposa:

Cuán bella eres, amor mío,
¡Cuán encantadora en tus delicias!
Tu talle se asemeja al talle de la palmera,
y tus pechos a sus racimos.
Me dije: "Me treparé a la palmera;
de sus racimos me adueñaré."
¡Sean tus pechos como racimos de uvas,
tu aliento cual fragancia de manzanas,
y como el buen vino tu boca!

También en la Biblia, Moises expone qué tipo de relaciones sexuales no se deberían realizar. El texto indica, por ejemplo, no tener sexo con familiares, con una mujer que tiene su periodo menstrual que llama "impureza sexual" o tener sexo con un animal.

San Agustín, el denominado padre de la iglesia católica, afirmaba que nada hacía descender la mente viril de las alturas a tal grado, como las caricias de una mujer y se sentía culpable de su experiencia sexual pasada. Para él, la sexualidad y la procreación eran inseparables y sostenía que "el deseo sexual es una tendencia animal, pero podría ser justificada y orientada hacia el bien, siempre y cuando el acto sexual tuviera como finalidad la procreación".

Con la Biblia se exhortaba a crecer y multiplicarse, siendo el sexo reproductivo una obligación y el sexo sin hijos una ofensa o una maldición. Se condenaba así la prostitución, la homosexualidad y la masturbación. No porque estuvieran mal como actividades, sino porque no cumplian el mandato divino de procrear y traer nuevos miembros a la comunidad, los cuales se necesitaban como mano de obra o para las contínuas guerras.

La prostitución entre los nahuas
El Románico erótico. Lujuria en los templos cristianos
Sexo y Arte Románico
Reich Wilhem; The function of the Orgasm. The Nonday Press 
La prostitución entre los Nahuas. Aut. José Antonio Flores Farfán y Jan G. R. Elferink  
Col. animales y sexualidad en la historia y la antropología mesoamericana. Guilhem Olivier y Jaime Echeverría García.
La vida sexual en la antigua China. Aut. Robert Hans van Gulik. Ed. Ediciones Siruela
Sexualidad en China. Aut. Flora Botton Beja y Romer Cornejo Bustamante
Estudio del pasado como guía moral y como medio de legitimar el poder en China. Aut. Rosa Elena Moncayo.  
Amuletos fálicos romanos inéditos de las provincias de Madrid y Toledo
www.felixrodrigomora.org
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www.elcastellano.org
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La Biblia Online 


El Sexo II. Géneros

mujer agarrandose el pezón Museo Nacional de Antropología de México. Pueblos Antiguos. Antropología, arqueología, historia, mitología y tradiciones del mundo. Foto: www.chicosanchez.com
Escultura de una mujer tocandose el pezón
Museo Nacional de Antropología de México
(Foto: www.chicosanchez.com)
Desde la más remota antiguedad, la sexualidad ha sido uno de los temas que más ha interesado a la sociedad. Sin embargo, además de las relaciones entre hombre y mujer que eran tan importantes para la reproducción humana, existieron otras tendencias sexuales. Estas modalidades, como la homosexualidad o la transexualidad, fueron o son aceptadas como género por muchas culturas del mundo.

El diccionario de la RAE define al género como: Clase a la que pertenece un nombre sustantivo o un pronombre por el hecho de concertar con él una forma y, generalmente solo una, de la flexión del adjetivo y del pronombre. En las lenguas indoeuropeas estas formas son tres en determinados adjetivos y pronombres: masculina, femenina y neutra.

Cómo sabemos, la religión influye profundamente al lenguaje y la cultura. Hasta el día de hoy, en el hinduismo, encontramos este género neutro en los hijras, personas que no son consideradas ni de género masculino ni femenino, ni hombre ni mujer.

En esta cultura india, que tanto influyó a Europa por el idioma sánscrito, la relación macho y hembra representa el papel más importante de la sociedad, pero no es el único. El cambio de sexo o género del hombre y la mujer hacia las cualidades de su opuesto, son importantes y mencionados de forma positiva en la mitología, rituales y arte hindú.

También en la India, hacia el siglo VI el tantrismo es considerado un medio para obtener la perfección espiritual y la absoluta libertad, tanto en el hinduismo como en el budismo vajrayana. Para los tántricos, el sexo es usado como un medio de realización, no es moral ni inmoral, es amoral. La unión sexual o maithuna es la última y más importante de una serie de técnicas corporales y de meditación yóguicas.
Pueblos Antiguos. Antropología, arqueología, historia, mitología y tradiciones del mundo. Foto: www.chicosanchez.com
Danza de los viejitos en la basílica
de la Virgen de Guadalupe.
(Foto: www.chicosanchez.com)

En el Mahabharata, uno de los libros más importantes del Hinduismo, leemos: Y Sikhandi, después de practicar austeridades durante muchos años, gracias a su don que le otorgó un Yaskha cambió su sexo, convirtiendose en un hombre.

Otro texto de este mismo libro describe un cambio de sexo:  "En aquel mismo bosque vivían un rishi y su esposa. Estaban muy enamorados el uno del otro y deseaban disfrutar de los placeres del amor sin niguna restricción, dado que sólo los animales viven en esa conciencia, sin alguna otra alternativa, el rishi y su esposa se convirtieron en una pareja de ciervos y siempre estaban juntos."

En estos dos ejemplos vemos la naturalidad con la que esta cultura milenaria trata el tema de la sexualidad. En el último párrafo, en lugar de un cambio de sexo, los protagonistas se convierten en animales para ser más libres a la hora de disfrutar de los actos sexuales.

Para las primeras comunidades cazadoras-recolectoras que vivían en Europa, los indoeuropeos, los ciclos de la luna, identificados con la mujer, eran de gran importancia, y fue después de la llegada de la agricultura que lo importante pasó a ser el culto al sol y los dioses masculinos, empezando a perder valor lo femenino, como revelan estudios de los monolitos celtas de Hedgestone.

Pueblos Antiguos. Antropología, arqueología, historia, mitología y tradiciones del mundo. Foto: www.chicosanchez.com
Danza tradicional con hombres vestidos de mujer
en la basílica de la Virgen de Guadalupe, México.
(Foto: www.chicosanchez.com)

En la mitología de uno de estos pueblos europeos, los griegos, se cuenta que el dios Apolo, al que se relaciona con el sol; después de tener numerosas amantes, pasó a ser homosexual inclinandose por los hombres jóvenes regresando después a su tendencia heterosexual.

Existen otras historias relacionadas con el sexo en la mitólogía grecoromana que mencionamos anteriormente en este texto.

Cerca de Grecia, en Mesopotamia, también se habla de los hieródulos eunúcos, que representaban a Dumuzi, el dios pastor. Estos hombres vestían como mujeres y eran homosexuales.

Al otro lado del mundo, en Mesoamérica, encontramos costumbres similares. En Tlaxcala, en el actual México, se han descubierto que hombres vestidos como mujeres participaban en las fiestas religiosas. En estos contextos rituales, los sacerdotes podían representar a diosas y vestirse como ellas.

Un ejemplo de esto último los encontramos entre los tarascos de Michoacán, también en México, donde el sacerdote poseido por la diosa Cuerauáperi se ponía ropa de mujer. Mientras, de los mexicas sabemos que los sacerdotes que ostentaban los atavíos de Chalchitlicue, la diosa del agua, o de Ilamatecuhtli, la diosa de la Tierra.

En estas culturas americanas, menos reprimidas sexualmente que las europeas, el cuerpo era divino y se adornaba, se exhibía, y se consideraba símbolo de fecundidad y de gozo. A pesar de la represión a la sexualidad que impusieron los europeos que llegaron tras la conquista del continente americano muchos pueblos conservaron esas costumbres que se mantienen vivas hasta hoy.
Pueblos Antiguos. Antropología, arqueología, historia, mitología y tradiciones del mundo. Foto: www.chicosanchez.com
Retrato de un Muxe. (Foto: Nicola Okin Frioli)

Uno de los primeros testimonios sobre hombres vestidos como mujeres escrito por los europeos se debe a Alvar Nuñez Cabeza de Vaca, quién describe en la región de Texas a hombres casados con otros y estos son unos hombres amariconados, impotentes y andan tapados como mujeres y hacen oficios de mujeres.

En la actualidad, en el pueblo de Juchitán, Oaxaca, existen actualmente más de tres mil Muxes, nombre que proviene del español mujer. Los Muxes son hombres que visten de mujer y realizan las mismas labores que esta. Considerados por la sociedad zapoteca como un tercer sexo, los muxes son vistos con respeto y admiración. 

Las costumbres americanas de libertad sexual y aceptación de la sexualidad como algo natural, se vieron interrumpidas abruptamente por la llegada de los europeos, los cuales trajeron consigo a América la religión judeo-cristiana y con ella la verguenza por las expresiones del cuerpo. En ese momento, para los americanos nativos, la sexualidad y la desnudez pasaron a ser pecado.

Antes de explicar la represión de la sexualidad de las religiones judeo-cristianas que trajeron los conquistadores, habría que mencionar que la organización social económica y la religión ha incidido siempre fuertemente en lo más privado del ser humano: su sexualidad. En muchos casos, el sexo, el placer y la reproducción, incluso las formas de expresión del amor han sido regulados por las clases más poderosas con intereses políticos o económicos.

Una estuatuilla de un hombre masturbándose y sacando la lengua. El Sexo II. Géneros - Pueblos Antiguos. Antropología, arqueología, historia, mitología y tradiciones del mundo. Foto: www.chicosanchez.com
Estatuilla de un hombre masturbandose y sacando la lengua
Museo Nacional de Antropología e Historia, Ciudad de México
Para las primeras sociedades de orígen indoeuropeo, a diferencia de lo que se podría pensar, la homosexualidad comenzó a castigarse no por su práctica, sino porque la persona debía casarse y procrear.

Las comunidades necesitaban traer nuevos miembros que ayudaran en el trabajo del campo o que fueran soldados para la guerra, por este motivo, la homosexualidad era tolerada, siempre y cuando los participantes en ella se casaran y tuvieran hijos.

Entre los griegos, por ejemplo, un hombre podía tener amantes masculinos si cumplía con su deber matrimonial de tener hijos que ayudaran a la comunidad. Lo mismo sucedía con otras prácticas como la prostitución, que también era tolerada mientras que el conyuge cumpliera con la misión de procrear y mantener a la familia.

El lesbianismo era mucho más tolerado porque se consideraba casi inevitable para mujeres que vivían juntas, recluidas en el harem y esperando los favores de un marido a veces indiferente o que se encontraba en una guerra muy alejado de su hogar.

Los orígenes de la marginación hacia la homosexualidad en la religión judeo-cristiana los encontramos en la Biblia. En el Antiguo Testamento el Levítico dice: no te echarás con varón como con mujer. Más tarde, en Corintios, en el Nuevo Testamento leemos: ¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis, ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones.
Con la llegada de los europeos y las religiones judeo-cristianas
la sexualidad y la homosexualidad dejaron de ser consideradas
naturales y comenzaron a ser un castigo. Imagen del purgatorio.
Catedral de México.  (Foto: www.chicosanchez.com)
San Agustín, reconocido como el padre de la iglesia católica, afirmaba que nada hacía descender la mente viril de las alturas a tal grado, como las caricias de una mujer y se sentía culpable de su experiencia sexual pasada.

Para él, la sexualidad y la procreación eran inseparables sosteniendo que "el deseo sexual es una tendencia animal, pero podría ser justificada y orientada hacia el bien, siempre y cuando el acto sexual tuviera como finalidad la procreación".

Esta última expresión confirma como los intereses políticos y económicos influían en la tolerancia hacia el sexo. En el catolicismo, procrear, especialmente en época de las guerras, era muy rentable para los que las organizaban.

Como la Biblia exhortaba a crecer y multiplicarse, el sexo reproductivo fue convertido por San Agustín como una obligación y el sexo sin hijos se convirtió en una ofensa o una maldición. Debido a esto, se comenzaron a condenar la prostitución, la homosexualidad y la masturbación. Pero porque las hubiera condenado dios, sino porque no cumplian el mandato divino de procrear y traer nuevos miembros a la comunidad, miembros que se necesitaban como mano de obra para los nobles.

La cumbre de la represión sexual europea llegó en la época victoriana (1837-1901). La mayor limitación del sexo llegó con la cumbre de la revolución industrial y del Imperio Británico. La transformación de la Inglaterra agraria y rural en una sociedad industrial trajo unas consecuencias catastróficas y se caracterizó por grandes colapsos económicos, problemas en la producción y distribución de alimentos básicos, y muchas epidemias, siendo las más graves la de tifus y la de cólera.

Los más pobres, además de soportar el colapso económico y social que supuso el fracaso de la nueva era industrial, tuvo también que soportar una fuerte represión de la sexualidad. Michael Focault en su libro sexualidad describía esta sociedad con estas palabras: A ese día luminoso habría seguido un rápido crepúsculo hasta llegar a las noches monótonas de la burguesía victoriana. Entonces la sexualidad es cuidadosamente encerrada. Se muda. La familia conyugal la confisca. Y la absorve por entero en la seriedad de la función reproductora. En torno al sexo, silencio.

BBC
El Mundo
Nikola Okin Frioli
Sexualidad en China. Aut. Flora Botton Beja y Romer Cornejo Bustamante
Mahabharata. Trad. Julio Pardilla. Ed. Edicomunicación.
Historia de la sexualidad. Michael Foucault. Ed. Siglo XXI
El seductor y mítico matriarcado zapoteca. Entrevista con Margarita Dalton. La Jornada, UNAM. 
Mitología Griega y Romana. Aut. Gastón de Nerac. Ed. Sociedad Editora Latinoamericana.
Arqueología Mexicana. VOL. 13. Núm 104. 
"Hijras: An alternative Sex and Gender Roles in Indta. By Serena Nanda.
Erotismo, Placer y Sociedad. Un paseo por la historia: Ayer y hoy. Aut. María Ragúz. Profesora en la PUCP, Perú.